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QUIERO MORIR
Quiero morir
incendiarme en holocausto
dejar de saber de ti
olvidarte para siempre
perder la carne
el beso
los murmullos
que te olvides de mí
y de nosotros
que no me llames jamás
que no vuelva nunca más a escucharte.
Dormir
atrapar la amnesia
el síndrome gastado
dejar de amarte
de soñar
de ser un voluntario
de olvidar el mar
la sortija de oro
el peine de plata
las flores deshojadas.
Dejar de amarte
olvidar la ciudad
el vientre
los hombros
los besos
la saliva
olvidarme del mundo
del color de los ojos
de la piel dolorida
liberar la cordura
el infierno gastado
el polvo
los caminos.
Dejar de amarte
morir
que sepas que fue cierto
que acabó la jornada
la luna
los desastres
las cervezas
la noche que inventamos las estrellas
la noche que vivimos
alejados del mundo
subiendo a los tapancos
como gatos en celo
viviendo atormentados.
Dejar de amarte
olvidar las luces de los autos
morir sin sueño
desangrando de amor
lacerando el alma.
Dejar de amarte
martillar la noche
olvidar el desconsuelo
olvidar al aire
que alguna vez nos inundó las alas
que alguna vez nos revivió.
DE AHORA EN ADELANTE
De ahora en adelante
grafitaré paredes
lloraré a solas
morderé los labios
la lengua
para volverme duelo
animal herido
aullido
rasgando la noche con los dientes.
De ahora en adelante
entraré a los panteones
buscaré la lápida
olvidaré las palomas
el llanto que escurre sobre las ramas secas
la señal de la cruz
la espada temblorosa de su cuerpo.
De ahora en adelante
colgaré de la luna
los jirones de piel
barreré los huesos de la playa
bajo la lluvia
podré subir a la montaña
para observar
cómo se deslavan las salinas
los gritos circulares del sollozo.
De ahora en adelante
estallaré la garganta
hasta partir la lengua en dos mitades
cortaré el cabello
el dolor del sueño
los dedos amargos
la parquedad del horizonte.
De ahora en adelante
me hundiré
en la zozobra del infierno...
INCERTIDUMBRE
No pidas que olvide los pasos
el vértigo
la espada
los abanicos negros
la luna de noviembre.
No pidas
que vuelva agua la sangre
muerda las piedras
hiera los ojos con el borde del silencio
asesine a la manada de recuerdos.
Saca los peces del mar y deletrea su nombre
camina por la carretera de la muerte
hasta que aúlles con la luna
regresa a los espectros del azufre
para que apaguen el infierno de las cruces.
Sal de la sierra
de los acantilados
deja a los ángeles oscuros
abre las alas
inventa unos pasos de baile
abre el surtidor de sueños
deshaz la incertidumbre...